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«Mis metas con Santa Fe son ganar la Libertadores y lograr ser titular» – Vanessa Córdoba

Por: Paula Bernal Cetina – @PauBeernal

La joven caleña, arquera de 22 años, llega proveniente de la Universidad de Ohio, en donde jugó su última temporada como amateur, para convertirse en el nuevo refuerzo de Independiente Santa Fe. Vanessa Córdoba debutará, el próximo nueve de octubre, en la Copa Libertadores Femenina.
Inició su carrera como arquera por recomendación de su padre, después de sufrir una lesión en la rodilla a sus 16 años, la cual la alejó de su sueño, ser jugadora de voleibol playa. Anteriormente había tenido una pasión por la equitación, pero el amor por el fútbol la condujo, después de un tiempo, a ser guardameta.
Se describe a sí misma como una persona de mente abierta. Feminista a favor de la igualdad. Dedicada, disciplinada, tranquila y alegre. Como arquera, considera que tiene orden, sabe comunicarse, en el juego se caracteriza más por la reacción que por tener una lectura de este, pero que mantiene la calma, la cual toma como una fortaleza, pues al ser la última mujer, puede visualizar todo el campo y transmitir lo que ve a sus compañeras. Por ello, cree que es vital que transmita tranquilidad a las demás jugadoras.
¿Cómo fue su relación, desde tan pequeña, con el fútbol y por qué decidió convertirse en arquera?
Vanessa Córdoba: Siempre vi al fútbol como algo ajeno, lo consideraba como el trabajo de mi papá, nada más. Sin embargo, creo que desde pequeña fluyó un enamoramiento por este deporte, me fue conquistando de a poquitos, inicialmente desde afuera, hasta que se me dio la oportunidad de dar el paso en la cancha, a raíz de una conversación que tuve con mi papá. Fue hasta cuando lo experimenté en carne propia que descubrí que tenía un gran amor por el fútbol.
¿Cuáles son esas habilidades que más destaca de un arquero? y ¿cuáles de estas posee usted?
Vanessa Córdoba: La tranquilidad, como la podemos ver en Ospina o en Casillas, son personajes muy neutros. También es importante la habilidad de jugar con los pies, hoy en día es necesario, pero para mí es vital el saque y el balón aéreo. De estas habilidades considero que tengo la calma, que creería que se encamina más por un tipo de personalidad, el balón aéreo es uno de mis mayores fuertes, algo que me aportó mucho el voleibol; pero el saque fue lo único que no heredé (risas), aunque sí lo he estado trabajando mucho, mi papá me ayuda mucho con esto, pero aún hay que tener calma, porque el proceso de aprendizaje hay que aplicarlo y adaptarlo a mi cuerpo.
¿Cómo le aportó a usted, tanto deportiva como psicológicamente, su viaje a Estados Unidos?
Vanessa Córdoba: En lo deportivo fue un cambio muy brusco, porque en Estados Unidos se juega muy físico, tanto en el arco como adelante. Ellos no son tan habilidosos con los pies, aunque son más fuertes, chocan más. Culturalmente, la cultura gringa es un poco más cerrada, o quizás el cambio se sintió más porque yo era la única extranjera, pero en espacios más sociales, como los entrenamientos, logran ser mucho más abiertos, lo que me permitió conocer un poco más de ese lado americano.
¿Considera que el fútbol femenino se ha impulsado de la manera correcta en Colombia, especialmente con la incursión de la Liga Femenina Profesional?
Vanessa Córdoba: Creo que no hay una manera correcta o incorrecta, pero lo importante es que aquí ya empezó. ¿Hay mucho por hacer? Sí, no solamente en Colombia sino a nivel mundial, inclusive en la FIFA. Realmente si se dieran cuenta de lo que mueve el fútbol, independientemente del género, entenderían, que no hemos hecho nada por el deporte, no sólo en lo económico, sino en lo social. No hay nada más bonito que ver un partido de la Selección porque se genera unión. Hay que considerar el fútbol como una herramienta social. En cuanto al fútbol femenino es necesario fortalecer el mercadeo con cosas mínimas como la publicidad, pues si sacan un afiche de Ospina deberían sacar uno también de Sandra Sepúlveda, por cosas como esa la gente aún no nos conoce.
¿Cómo ve la relación de la hinchada cardenal con el equipo femenino, especialmente cuando se logró romper un récord en cuanto asistencia en una final femenina?
Vanessa Córdoba: No pude seguir muy bien la Liga, dada la baja transmisión de esta, pero ver cómo se llenó ese estadio fue impresionante, yo estaba en Estados Unidos y de sólo ver a todas esas personas en las tribunas me daban escalofríos, por ello hice un post en Instagram contando lo que eso significaba para nosotras las jugadoras, ahora, no imagino lo que sintieron aquellas jugadoras mayores y que han hecho aún más cosas por el fútbol femenino. Fue muy lindo ver ese apoyo de la hinchas, además, por lo que he hablado con mis compañeras, lo más bonito de esa hinchada fue que fue de otro tipo, no esas que están dañando el fútbol y sólo van a un estadio a dañar e insultar. Gracias a los hinchas que fueron y acompañaron de esa manera, me hubiese gustado estar ahí, porque la hinchada que ha tenido Santa Fe es inigualable a la de otros equipos.
¿Cómo resumiría su paso por la Selección Colombia Femenina?
Vanessa Córdoba: Mis pasos en la Selección han sido sólo de aprendizajes, en cuanto a físico como el tener la oportunidad de compartir con jugadoras grandes como Calina Usme, Pineda, Sandra Sepúlveda, Natalia Gaitán, el hecho de poder empaparme de experiencia con ellas ha sido muy significativo para mí. Esto dará frutos que luego se verán reflejados en el campo, así que hasta el momento este ha sido un proceso de aprendizaje, luego llegará el momento de recoger frutos. 
¿Cómo y por qué llegó a Santa Fe?
Vanessa Córdoba: Yo ya me hablaba con varias jugadoras del equipo y también con Agustín, quien es gran amigo de mi papá. Además yo hace algún tiempo entrené con las inferiores del equipo, así que ya había estado relacionada con Santa Fe. Cuando decidí regresarme (de EE.UU) fue todo un proceso, tenía opciones en otras ciudades, pero quería regresar a casa con mi familia, así que la opción más viable que vi fue a Santa Fe, además era el único equipo que disputaría algún torneo en lo que queda del año. Siento que tengo lo necesario para cubrir el arco cardenal y por ello decidí arriesgarme.
¿Cuáles son sus expectativas en Santa Fe?
Vanessa Córdoba: Como jugadora, siempre se llega con la idea de jugar y ser titular, pero al final se determina por lo que uno le pueda aportar al equipo. Creo que en la mente de todas, en este momento, se tiene principalmente la Copa Libertadores y seguir escribiendo historia en Colombia.
¿Cómo ha sido la convivencia con las jugadoras del equipo?
Vanessa Córdoba: Al inicio estaba un poco asustada, y fue algo que les confesé a ellas. Estaba nerviosa porque no sabía cómo iban a reaccionar. Yo llegue una semana y media después de que la pre-temporada había iniciado, pero yo ya llevaba mes y medio en pre-temporada con mi papá. En verdad me sorprendieron porque cuando llegué me recibieron con mucha alegría, amor y los brazos abiertos. Todo ha fluido muy bien y de la mejor manera, el equipo de Santa Fe es una familia, y no lo digo porque esté allí, sino porque he pasado por varios equipos y esa conexión entre todas no es fácil de encontrar.
¿Cuáles son los retos que considera que debe vencer, tanto personalmente como con Santa Fe?
Vanessa Córdoba: Personalmente, insisto en el saque, no es que tenga pésimo saque (risas), pero me gustaría tener uno mejor y acoplarme un poco más a lo que quiere tanto Agustín como el equipo. En cuanto a Santa Fe, mi meta es lograr ser titular, aunque le tengo mucho respeto y cariño a Kimi, pues fue campeona, se da esa competencia sana. Considero que la fortaleza de Kimika es la cobertura de espacio ,su estatura; la de Allyson, es la agilidad; y la de Michell, es la seguridad.
¿Qué es eso que pide Julio?
Vanessa Córdoba: Este tiempo que he estado ha sido un período de prueba para mí, querían conocerme un poco más como arquera, pues nadie me ha visto tapar en Colombia. En lo poco que me han visto me han pedido que sea un poco más rápida con los pies y seguir siendo fuerte por arriba.
Antes de llegar al equipo, ¿qué significaba para usted la institución?
Vanessa Córdoba: Para mí es un equipo grande, que ha marcado mucho a Colombia con la sola hinchada que tiene, no sólo es grande por ser de la capital, sino porque logró tener el amor de mucha gente, algo que no se da porque sí. Además, es un equipo que mucha gente reconoce en el extranjero.
¿Ha sido difícil lidiar ante esa figura de su padre en el fútbol colombiano?
Vanessa Córdoba: Sí, ha sido difícil en cuanto a que siempre voy a tener la comparación, y lo entiendo, si me salgo de mí y fuera una persona ajena a mí yo también esperaría que tapara como mi papá. Es normal que la gente vea y espere eso, pero no deja de ser esto algo complicado para mí, desde chiquita convivo con ello, antes me molestaba que me relacionaran con el fútbol, porque me gustaban otros deportes. Luego entendí que debía sentirme orgullosa de lo que consiguió mi papá, quien ahora me abre muchas puertas, pero sólo depende de mí dejarlas abiertas o cerrarlas. Con el tiempo el país verá por qué estoy donde estoy.
Lo que más le gusta hacer es: Ejercicio
Su libro o película favorita: El libro, El alquimista de Coelho; la película, The Blind Side.
Persona que marcó su vida: Su hermano
Experiencia que le cambió la vida: La lesión de la rodilla.
Su ídolo: Su papá
Si pudiera darse un don, ¿cuál sería?: Quitarle el dolor a las personas.
El día más feliz de su vida: El nacimiento de su hermano.
La tapada que más recuerde: En Estados Unidos, un penal que tapó y que evitó que fuéran a tiempo extra.
Un sueño frustrado: Ser jugadora profesional de voleibol playa.
Un sueño por cumplir: Ganar la Copa Libertadores
Un mensaje para la hinchada cardenal: Muchas gracias por el apoyo que le han dado al equipo por el momento, por el gran recibimiento que me han dado e invitarlos para que nos sigan apoyando en este nuevo reto que tenemos y seguir construyendo historia como el primer campeón.

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